Efeméride 22 avril 2021

“Amatxu” de Begoña: Patrona de Bizkaia

Tal día como hoy, el 22 de abril de 1903, la Virgen de Begoña fue declarada Patrona de Bizkaia de manera oficial por el papa Pío X.

“Amatxu” de Begoña: Patrona de Bizkaia

Tal día como hoy, el 22 de abril de 1903, la Virgen de Begoña fue declarada Patrona de Bizkaia de manera oficial por el papa Pío X.

 

El 18 de junio de 1738 las Juntas Generales declararon Patrona de Bizkaia a la Virgen de Begoña. Sin embargo, era necesario contar con el refrendo de la Santa Sede, por lo que no fue hasta el 2 de octubre de 1902 cuando se presentó la petición formal a la Diputación de Bizkaia. La solicitud fue suscrita por alcalde de Bilbao y el párroco de Begoña, para que desde Roma se concediese ese título a la Virgen de Begoña.

 

Finalmente, y tras superar algunos escollos legales, el 22 de abril de 1903 el papa Pío X declaró Patrona de Bizkaia a la Virgen de Begoña.

 

Desde entonces el día 11 de octubre se celebra la festividad de Begoña, más conocida como el día grande de la “Amatxu”. Este día se organizan peregrinaciones desde diferentes puntos de Bizkaia hasta la Basílica de Begoña, y se programan otros actos. Así mismo, el 15 de agosto miles de peregrinos también acuden a la basílica con motivo del día de la Virgen.

 

Como curiosidad cabe mencionar que es tradición que los equipos de fútbol y baloncesto de Bilbao hagan una ofrenda floral a la Virgen al inicio de la temporada y cuando ganan algún título.

 

Traemos hoy a la memoria un reportaje publicado en Deia el 11 de agosto de 2012, dentro de la sección Historias vascas, que coordina Sabino Arana Fundazioa, por quien fuera párroco de la Basílica, Jesús Garitaonandia (G.B). Garitaonandia nos recuerda la arriesgada operación que protagonizaron durante la guerra Fortunato de Unzueta, responsable de la parroquia de Begoña y Eliodoro de la Torre, consejero de Finanzas del Gobierno vasco, con el objetivo de salvaguardar las joyas de la Virgen de Begoña guardándolas en un banco de Toulouse (Francia). Una gesta que las autoridades franquistas “disfrazaron” de robo.